Cómo registrar tu matcha: de la lata a la nota de cata
Registrar matcha significa registrar dos cosas: las latas que compras y los tazones que preparas con ellas, evaluados siempre con el mismo criterio para que una lata de Uji y otra de Yame se puedan comparar de verdad. El matcha es caro, cambia enormemente de un productor a otro y empieza a decaer desde el día en que abres la lata. Sin notas, cada reposición la haces a ciegas.
Empieza por la lata
Una entrada por lata: productor, región si la conoces (Uji, Yame, Nishio…), grado y la fecha en que la abriste. Esa fecha de apertura cuenta en el matcha más que en casi cualquier otra bebida: la oxidación aplana el aroma en pocas semanas, así que «a esta lata le puse un 3 en aroma» necesita el añadido «en la semana seis». En el diario de matcha de Crumble (una extensión gratuita), tus latas viven en una estantería, y con Crumble Plus escaneas la etiqueta y la IA anota el resto.
Puntúa cada tazón en los mismos seis ejes
- Dulzor — un buen matcha trae de por sí un dulzor natural, sin nada de azúcar.
- Umami — el eje que importa. Esa redondez profunda, sabrosa, casi de caldo dashi, nace del cultivo a la sombra y es exactamente por lo que pagas en un grado ceremonial.
- Amargor — un poco da estructura; mucho se debe o al grado o a la temperatura de tu agua.
- Cuerpo — fino y aguado como un té, o denso y casi cremoso.
- Aroma — hierba fresca, nori, flores blancas; lo primero que te quita la oxidación.
- Retrogusto — el eco dulce que queda después de un buen tazón.
Diez segundos en el gráfico de radar, una línea libre («dulzor de kombu, nada áspero: el mejor de la estantería»), y el tazón queda anotado. Al cabo de unos meses, las formas del radar te cuentan cosas que del texto corrido nunca saldrían: cada lata que amas se ensancha en umami y aroma; las latas que se quedan a medias se disparan en amargor.
Los lattes y las barras de matcha también cuentan
Un matcha latte, un koicha, un usucha helado en la barra de matcha del otro lado de la ciudad: regístralos. La mayoría de la gente toma su matcha fuera de casa, y esas barras merecen igualmente estar en tu mapa: registrar cafeterías en Crumble es gratis, con una puntuación por bebida con precisión de una décima de estrella y una Wishlist para los locales en los que todavía no has estado. Lo que descubras lo ven tus amigos en el mapa compartido.
Tres hábitos para mejores notas de matcha
- Bebe el primer tazón puro. Da igual lo que tomes normalmente: puntúa cada lata nueva una vez como un usucha sencillo; solo así comparas latas de forma justa.
- Anota tu temperatura de agua una sola vez. Si siempre preparas a unos 75 °C, escríbelo en la lata y no en cada sesión. Registra únicamente las desviaciones.
- Vuelve a puntuar la lata en la semana seis. Una entrada tardía por lata te enseña con qué rapidez decae el matcha de cada productor, y cuánto de una lata grande alcanzas a gastar de verdad a tiempo.
Una plantilla sencilla para notas de cata de matcha
¿Quieres empezar en papel o en una app de notas antes de pasarte a un diario propio? Copia esta plantilla: es la misma estructura que usa Crumble.
- Lata: productor · región · grado · fecha de apertura
- Preparación: usucha / koicha / latte · cantidad · temperatura del agua
- Puntuación (1–5): dulzor · umami · amargor · cuerpo · aroma · retrogusto
- Una línea: el tazón con tus propias palabras
- Veredicto: ¿lo vuelves a comprar? ¿lo regalas? ¿para todos los días o para ocasiones especiales?
En cuanto la versión en papel se vuelva pesada, esa misma plantilla está dentro de Crumble, con gráfico de radar, estantería y escaneo de etiquetas ya incorporados.
El resto de la estantería
El mismo modelo sostiene también el café de especialidad, el té, el vino, el whisky y la cerveza, cada uno con ejes que hablan el idioma de la bebida. Una app para todo lo que bebes, y todo gratis; Crumble Plus añade el escaneo de etiquetas con IA.
Preguntas frecuentes
¿Cómo llevo la cuenta del matcha que compro?
Dale a cada lata su propia entrada — productor, región, grado y fecha de apertura — y cuelga tus tazones debajo. El matcha se oxida rápido en cuanto la lata está abierta, así que la fecha te explica después por qué esa misma lata sabe más plana en la semana seis. La extensión gratuita de matcha de Crumble lleva esa estantería por ti, y con Crumble Plus un escaneo de la etiqueta rellena los detalles.
¿Qué va en una nota de cata de matcha?
Puntúa siempre los mismos ejes para que los tazones se puedan comparar entre sí: dulzor, umami, amargor, cuerpo, aroma y retrogusto. El umami es el eje que separa el grado ceremonial del culinario: ese lado profundo, sabroso, casi de caldo. Para el resto basta una línea libre («nori y chocolate blanco, nada áspero»).
¿Hay alguna app para notas de cata de matcha?
Sí — el diario de matcha de Crumble, una extensión gratuita, pone tus latas en una estantería y tus catas debajo, con un gráfico de radar de seis ejes ajustado al matcha, umami incluido. Las barras de matcha y las cafeterías donde bebes las registras en la misma app.
¿Cómo guardo el matcha una vez abierta la lata?
En frío, a oscuras y bien cerrado, y bébetelo antes de lo que crees: el aroma baja de forma notable en pocas semanas. Justamente por eso la fecha de apertura está en la plantilla de arriba. Sin esa fecha no sabrás si un tazón decepcionante fue culpa del matcha o del tiempo que llevaba abierta la lata.
¿Cuál es la diferencia entre grado ceremonial y grado culinario?
El grado ceremonial viene de las primeras hojas, las más jóvenes, y se bebe puro: más umami, más dulzor, casi nada de amargor. El grado culinario es más potente y más amargo porque tiene que imponerse frente a la leche y el azúcar. Puntúa los dos en los mismos seis ejes y tu estantería te enseñará, negro sobre blanco, dónde vale la pena el sobreprecio y dónde puedes ahorrarte el dinero.